DINA BÉLANGER, beata
Religiosa de Jesús María
Madre María de Santa Cecilia de Roma
1897 - 1929

Este es el espacio de la Beata Dina Bélanger, religiosa canadiense de la Congregación de Jesús María.
Quiere ser un lugar para conocer y honrar su vida y su memoria.
Amén.

dinabelangerrjm@yahoo.ca


“Quiero amar a María como Tú la amas,
y quiero amar a los hombres,
sobre todo a los pecadores,
con tu mismo amor, hasta la locura.”


El 4 de septiembre de 1929 a las cuatro de la tarde Dina Bélanger, religiosa de Jesús María, abandonaba este mundo y pasaba a vivir plenamente, para siempre junto al Padre.

Conoció los amorosos cuidados familiares, conoció el reconocimiento como artista, pero lo que marcó su vida para siempre fue conocer íntimamente a Dios en la profundidad de su corazón, gracia que la hizo sensible a su Voluntad, obediente a su querer y transparente a su divinidad.

Gracias Madre Dina por acercarnos la felicidad desde su obediencia, desde tu entrega generosa, desde tu sí permanente.

Gracias por buscar realizar la Voluntad de Dios y pertenecer así a Jesús María compartiendo con nosotros el carisma de Santa Claudina. Hoy sos nuestro orgullo y nuestro tesoro.

Inicia sus estudios a los seis años en el Colegio de las Religiosas de Nuestra Señora, donde recibe su Primera Comunión precedida de una cuidada preparación. Llegado el día señalado, ella sabe que Jesús viene a ella de un modo muy especial. Él quiere vivir en ella, quiere hablar en su corazón. Dina promete a Jesús que se esforzará en permanecer unida a Él para conocerle mejor y amarle mucho más.

Así lo escribe:


“Mi felicidad era inmensa. Jesús era mío y yo era suya. Esta unión íntima causó en mi alma, entre otras gracias: el hambre de su Cuerpo y de su Sangre, que ha ido creciendo con las comuniones siguientes”.

A partir de la Primera Comunión se inicia en Dina una vida interior intensa. El Sacramento de la Confirmación y un sabio sacerdote, que la dirigirá por espacio de trece años, encausan su exuberancia juvenil.

Aumenta su generosidad ante el deber. Siempre aspira al primer puesto en todas las asignaturas: aprende sin esfuerzo alguno y se adapta fácilmente a lo prescito.
Para no distraerse cuando reza, adquiere la costumbre de cerrar los ojos y tapárselos con las manos. Su maestra le corrige la singularidad y ella obedece.
Ha empezado el estudio del piano para el que tiene gran facilidad. A los once obtienen el diploma: INTERMEDIAIRE. Todo un éxito.
Procura mantener cuidado por la vanidad de arreglarse demasiado y mirarse en el espejo.

El 1º de mayo de 1910 es admitida en la Congregación de Hijas de María. Dina es feliz al entregarse de un modo especial a la Madre de Dios, y poder acudir a ella más filialmente.

Toma otro lema: “Antes morir que pecar”

Siente la necesidad de confiar al papel sus sentimientos íntimos… gozos, tristezas, victorias y derrotas.

La Colegiala
Ma. del Carmen Gras rjm

Dina no se distingue del resto de sus compañeras más que por su fidelidad al reglamento, su aplicación constante al estudio, su piedad ejemplar y su amabilidad para con todos. Su padre, hombre determinado y recto, le había legado el gusto por el orden y por la presición matemática junto con el sentido del deber y de la justicia. Había heredado de su madre, dulce y modesta, la piedad, la reserva y la aptitud al don de sí misma.


Las personas que reciban alguna gracia por intercesión de la Madre Dina Bélanger, tengan la bondad de comunicarla a las Religiosas de Jesús María de cualquiera de sus Colegios. Muchas gracias.